A pesar de los esfuerzos que se han realizado de manera institucional, a lo largo de casi 100 años, para desarrollar el Sistema Educativo Nacional, incluido Tlaxcala, los resultados hasta la fecha siguen siendo muy pobres.
No se ha podido lograr que la educación en México sea una respuesta efectiva para enfrentar y solucionar los graves problemas nacionales tanto sociales como políticos y económicos.
Reformas educativas han ido y venido a lo largo de nuestra historia, con criterios o políticas generalmente sexenales, siempre refiriéndose a los mismos temas para revisar, mejorar y atender, la problemática educativa mexicana, como lo son la profesionalización del magisterio, la revisión y actualización de los planes y programas de estudio, la participación de padres de familia, la reforma laboral, la implementación de escuelas de tiempo completo, equipamiento de las escuelas, etcétera; pero lamentablemente, también siempre se han obtenido los mismos resultados limitados e ineficaces.
México no ha podido generar las condiciones necesarias para que la educación sea la base de su desarrollo.
LA REALIDAD DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO.
De los estudios y diagnósticos de diversas instituciones, se puede deducir la realidad de la educación en nuestro país, en sus diferentes niveles (básico, medio superior y superior); de la UNAM, INEGI, Tecnológico de Monterrey, la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior), OIT (Organización Internacional del Trabajo), la Universidad Iberoamericana y la prestigiada OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), se pueden obtener datos reveladores que indudablemente describen la realidad del Sistema Educativo Nacional y que por lo tanto, abarcan la realidad de nuestro Estado de Tlaxcala:
- Nuestros estudiantes de niveles básicos siguen teniendo profundas deficiencias en aspectos esenciales educativos, como lo son la lectura y la comprensión de textos, así como el dominio de esquemas elementales de lógica matemática (Prueba PISA de 2014).
- En los próximos años, cerca de 300 mil egresados de universidades en el país enfrentarán un escenario de desempleo, ya que actualmente 40 por ciento de los universitarios están desempleados o les cuesta mucho encontrar un trabajo.
- México es desde hace varios años el país que más gasta de su presupuesto público en educación y, si bien tiene un gasto público relativamente bajo, la inversión en educación representa 20.6 por ciento del total de dicho presupuesto (el promedio de los países de la OCDE es de alrededor de 7.0 por ciento).
- Entre los países de la OCDE ocupamos el último lugar en expectativa de graduación de bachillerato con sólo el 47%.
- Si bien es cierto que el porcentaje de graduados universitarios han aumentado en nuestro país, el cual es inferior al 23% del total que ingresan a ese nivel, también lo es que dicho porcentaje está muy lejos de la media de los países de la OCDE que es superior al 47%.
- El 93% del presupuesto que se destina a educación en México es para pagar salarios (mientras que el promedio de la OCDE es de alrededor del 63%).
- México tiene las tasas de matrícula más bajas entre los jóvenes de 15 a 19 años de edad (56%) entre los países de la OCDE, a pesar de tener la mayor población de este grupo, en toda la historia del país.
- Durante los cuatro años posteriores a la escolaridad obligatoria, más de dos terceras partes de los jóvenes abandonan el sistema educativo por completo y la tendencia es ascendente.
- Cerca del 66.1% de los jóvenes mexicanos de 15 a 29 años no están en la educación y el 24.7% no están ni empleados ni en educación o formación (NI-NI). México tiene el tercer porcentaje más alto de jóvenes “NI-NI” en este grupo entre los países de la OCDE, después de Turquía (34.6%) e Israel (27.6%).
- En México, el nivel de instrucción más alto no necesariamente implica tasas de desempleo más bajas; Chile y México tiene las tasas de desempleo más altas dentro de la OCDE.
- En comparación con los demás países de la OCDE, México tiene la proporción más alta de alumnos por docente en todos los niveles de escolaridad obligatoria.
- El dominio del idioma inglés cayó en nuestro país 1.65 puntos mientras que en el resto de los países latinoamericanos aumentó 2.16 puntos. Esto impide cada vez más que los mexicanos aprovechen las oportunidades de empleo que genera la globalización y los tratados comerciales con otros países.
- Si bien es cierto que nuestros niños de entre 5 a 14 años tiene una cobertura prácticamente universal, nuestros jóvenes de entre 15 y 19 años alcanzan una matrícula de 53%, siendo una de las más pequeñas entre los miembros de la OCDE, a pesar de tener la mayor población de esa edad en la historia de nuestro país.
- En educación superior, los porcentajes de matrícula posterior al bachillerato que alcanzamos son del 29%, muy inferior al 42% de la región y más abierta la brecha del promedio del 71% que alcanzan los países miembros de la OCDE.
- México ocupa uno de los tres últimos lugares entre los países de la OCDE, que menos invierten en investigación científica y tecnológica.
Sin embargo, no es ni suficiente ni admisible, el sólo señalar deficiencias y carencias de nuestro sistema educativo; en la segunda parte de esta propuesta abarcaré algunos aspectos y temas específicos, que, de tomarse en cuenta, podrían ayudar de manera importante para mejorar el Sistema Educativo Nacional y por extensión, el de nuestro Estado.