OPINIÓN

Tlaxcala secuestrado por el crimen y Lorena presume derroche de dinero por el mundial

Cada peso gastado en frivolidades es un peso que deja de invertirse en las verdaderas necesidades de la gente.

Jueves, Junio 11, 2026

 

Más artículos del autor

En Tlaxcala parece que las prioridades del gobierno estatal caminan por una ruta distinta a la de los ciudadanos. Mientras miles de familias enfrentan problemas cotidianos relacionados con la inseguridad, el desempleo, la falta de oportunidades económicas, la crisis en los servicios de salud y el abandono de la infraestructura pública, la administración encabezada por Lorena Cuéllar Cisneros presume la emisión de placas conmemorativas del Mundial de Futbol 2026 como si se tratara de una gran conquista para el estado.

La realidad es muy distinta.

Las calles de diversos municipios siguen padeciendo problemas de inseguridad. Los robos, asaltos y hechos violentos continúan generando preocupación entre comerciantes y familias que reclaman mayor presencia policial y estrategias efectivas de prevención del delito. 

Sin embargo, mientras la población exige resultados en materia de seguridad, el gobierno parece más concentrado en proyectos de imagen y campañas publicitarias.

En materia económica, el panorama tampoco es alentador. Miles de jóvenes continúan enfrentando dificultades para acceder a empleos bien remunerados y muchas pequeñas empresas siguen luchando para sobrevivir en un entorno de bajo crecimiento. El impulso a la inversión productiva y la generación de empleos de calidad siguen siendo asignaturas pendientes para una administración que prometió transformar la realidad económica de Tlaxcala.

A ello se suma el deterioro de caminos, carreteras y vialidades en distintas regiones de la entidad. Habitantes de municipios del norte, oriente y sur del estado han denunciado constantemente la falta de mantenimiento de infraestructura básica, mientras numerosas obras prometidas avanzan lentamente o simplemente no llegan.

Los sectores más vulnerables tampoco han visto mejoras sustanciales. Campesinos enfrentan dificultades por la falta de apoyos suficientes para el campo; personas adultas mayores y grupos en situación de pobreza demandan programas más eficientes; mientras que comunidades enteras siguen padeciendo carencias en servicios básicos.

En medio de este escenario resulta inevitable cuestionar la decisión de destinar recursos públicos a la fabricación de placas conmemorativas del Mundial. Más aún cuando existen dudas sobre la transparencia de los contratos relacionados con la producción de placas vehiculares.

Entre 2022 y 2026, el gobierno estatal asignó contratos por más de 109 millones de pesos para la elaboración de placas de circulación. 

Parte de esos recursos fueron entregados a una empresa señalada en diversas entidades del país por presuntas deficiencias en la calidad de sus productos. Además, documentos oficiales muestran inconsistencias entre el número de placas contratadas, las cantidades reportadas públicamente y los montos erogados, diferencias que hasta ahora no han sido aclaradas por las autoridades.

Ahora, con las placas mundialistas, tampoco existe claridad total sobre el costo real del proyecto ni sobre los detalles de su contratación. Lo que sí queda claro es que el gobierno estatal continúa encontrando recursos para proyectos de promoción e imagen mientras los problemas estructurales de Tlaxcala permanecen sin solución.

La pregunta es sencilla: ¿qué beneficio tangible traerán estas placas a las familias que viven con miedo por la inseguridad, a los jóvenes que no encuentran empleo, a los campesinos que reclaman apoyos o a los ciudadanos que diariamente circulan por carreteras deterioradas?.

La respuesta parece evidente. Las placas mundialistas pueden generar publicidad y fotografías para los funcionarios, pero difícilmente resolverán alguno de los problemas que verdaderamente preocupan a los tlaxcaltecas.

Porque mientras el gobierno celebra diseños conmemorativos y eventos mediáticos, la realidad sigue tocando la puerta de miles de hogares que continúan esperando resultados, obras, seguridad y oportunidades. Y cada peso gastado en frivolidades es un peso que deja de invertirse en las verdaderas necesidades de la gente.

Vistas: 42
AL MOMENTO

Blogs