ocultamiento del patrimonio de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, el cual debe ser público por su investidura, cuyos antecedentes son la falsedad, recordemos que una de sus casas, ahora hostal, dijo que cuesta unos cuantos pesos.
En la Plataforma Nacional de Trasparencia, donde debe estar una declaración patrimonial general como funcionaria, no es posible consultar, según recurrentes reportes periodísticos y ahora con la denuncia directa de la delegada nacional del PRI -su expartido- en Tlaxcala, Mariana Moguel.
No se puede saber cuanto ha crecido su fortuna, según refiere el diario La Opinión de México, pero lo más interesante no es cuánto que pueda tener ahora, si no como lo ha conseguido.
Lorena no ha trabajado en otra cosa, más que como servidora pública, siempre y con nivel que la obliga a declarar patrimonio, lo cual, de no estar en la sombra, si no escondiera su fortuna, bien podría observarse su evolución y ver si corresponde a sus salarios devengados o si hay algo, excluyendo seguridad, que justifique el ocultamiento.