Miércoles, Diciembre 2, 2015
La presente legislatura y sobre todo el PRI cumple perfectamente con la ley enunciada por Edward A. Murphy Jr., un ingeniero de desarrollo que trabajó por un breve período en experimentos con cohetes sobre rieles hechos por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1949, que dice que si algo puede salir mal, saldrá.
Cuando las cosas se dejan a su aire, suelen ir de mal en peor. Dice otra ley de Murphy y así ha sido con nuestros representes en la cámara de diputado y sino lo cree siga la historia. En principio le crecieron los enanos y la denominada chiquillada logró conformaron un bloque efímero, es cierto, pero real a grado tal que pusieron contra la pared al PRI quien para evitar que estos insurrectos pudieran tener triunfo alguno, realizó una alianza con él PRD resultando este último instituto político el más beneficiado.
En la segunda edición luego de que sus aliados traicionaran su confianza lograron ahora generar un acuerdo con la jefa de jefas de un grupo del PAN y fue este instituto político quien resultó beneficiado, en ambos casos el PRI logró que sus aliados fueran comparsas para apoyar toda las iniciativas y ocurrencias del c. Gobernador.
En ambos momentos los diputados han hecho valer su oposición ideológica y los mandatos del pueblo, bueno hasta que les llega su maleta o su cheque y entonces todo se olvida y solo prevalece agachar la cabeza e inclinarse. El pueblo que se chingue.
Si usted todavía lo duda sólo vea y analice como se aprobaron las cuentas públicas del ejecutivo y de los municipios. A golpe de cheque se realizó una rápida contraloría que evidenció que todo está claro y diáfano y aquí los tesoreros y los ejecutivos son hábiles honestos y eficientes. Todo lo que entró salió y vamos a gastar lo que el trabajo entregado dejó.
Han basificado a familiares, amigos, novios sin rubor alguno. Se han robado los recursos del pueblo, han evidenciado sus carencias legislativas y ahora quieren ser autoridades municipales para seguir haciendo lo mismo.
Pero la peor tontería fue asignar el papel de enemigo público número uno del régimen a Serafín Ortiz. Lo han bloqueado, se han burlado, han mandado a la congeladora sus iniciativas y ahora hasta suspenden sesiones solo para que no pueda presentar la ley de protección a periodistas.
Sin proponérselo lo han convertido en víctima y le regalan publicidad gratuita. Mala estrategia para quienes se consideran la materia gris de este gobierno y los defensores de los mandatos del amo.
La SCJN les ha enmendado la plana en materia electoral y aunque lo nieguen hay incertidumbre jurídica en los actores. La negociación final será ver a que elección empatan con la de gobernador los ayuntamientos o los diputados y mirando las intenciones de muchos diputados por seguir mamando del presupuesto, seguramente le tocará a los futuros diputados vivir uno micro mandato.
Y uno se sigue preguntando oiga y los intereses del pueblo. Los deseos de los jóvenes por incorporarse al mundo laboral, los derechos de los periodistas para ejercer su profesión sin miedo, esos para los diputados ni son importantes ni valen la pena mientras les paguen su aguinaldo y ellos cobren sus dietas puntualmente lo de más es lo de menos.