Jueves, Diciembre 17, 2015
Uno de los momentos definitorios de la campaña son los registros por qué estos combinan lo político con lo legal. Son en principio un acto de la militancia, seguidores e invitados muchas veces forzosos con el o la candidata y en segundo son actos legales sumamente importantes porque son el primer filtro para los requisitos de elegibilidad y cumplir con la convocatoria y los documentos del partido.
Este acto o conjunto de actos permite visualizar ya en los hechos quienes aspiran de verdad a ser candidatos. Determinan también cómo serán las precampañas porque derivado de la forma como las dirigencias hayan informado al órgano electoral se sabe ya quienes harán pre campaña en medios y quienes no. Pongo el ejemplo: si los partidos señalaron que la elección de los candidatos es por designación ellos no podrán hacer uso de los medios, ni precampaña, si es por elección el tema cambia.
Para los electores es el tiempo de las definiciones, los actores iniciales se decantan van quedando menos hasta ser uno por partido.
Las campañas actuales que han acortado sus tiempos no se ganan en la campaña constitucional, se construyen como ganadoras desde mucho tiempo atrás y se consolidan poco a poco con las estrategias correctas.
También es tiempo de las decisiones para quienes no queden. Ya con la puerta constitucional de las candidaturas independientes el boleto para participar no lo tiene en exclusiva los partidos. Los candidatos que no hayan logrado un espacio por partido pueden aspirar a ser candidatos ciudadanos con todas las trabas que los partidos y la autoridad les han puesto.
Aunque en el Estado no se percibe un Jaime Rodríguez , ni un Pedrito Kumamoto, ni un Maquió. En mis recorridos por la entidad he escuchado nombres de candidatos ciudadanos en Chiautempan, Apizaco y Huamantla, pero la gente del lugar conoce también que estos hombres están teniendo acercamiento con partidos políticos.
Este es momento propiciatorio para conocer el procedimiento de cada partido para dar cumplimiento a una exigencia social ahora ya enmarcada en la constitución, que es que las mujeres tengan el 50 por ciento de las candidaturas. El cómo de cada partido determinará al final de cuentas quién será el o la ungida y en el caso específico de los municipios la integración de las planillas.
Las presidencias de comunidad son un asunto complicado para la distribución de los partidos, son cercanos a la ciudadanía, dan o quitan votos, y son más de 300, a esto agregue los compromisos de las dirigencias y los candidatos.
Mal empieza la semana para quien ahorcan el martes.