Finalmente parece que el candidato del PRI será Marco Antonio Mena, digo parece porque en el partido de marras, las cosas pueden cambiar de un minuto al otro. Sin embargo la elección del representante del tricolor no parece la mejor en muchos aspectos.
La frase "el gobernador no pone gobernador" está centrada en el conocimiento popular y la experiencia. No hay conocimiento científico, pero, y aquí está el pero, las últimas elecciones en Tlaxcala y en el país dan certidumbre y credibilidad a la frase.
Marco Mena posiblemente sea candidato, pero los medios del sistema se han obstinado en presentarlo como el candidato del gobernador. La estrategia lógica sería continuar con esta línea argumentativa si el gobernador estuviera bien calificado. Pero las calificaciones nacionales para el gobernador y su gobierno digan lo que diga los priistas es pésima.
Lo ideal para Marco sería un deslinde pleno del gobernante, pero la disciplina priista y su personalidad política no auguran eso en un futuro.
Algunos columnistas pagados por el gobierno pregonan que ganó el gobernador y en lugar de hacerle un favor lo ponen a tiro de crítica.
Marco pues es el heredero de lo peor del PRI. El de los fraudes, el autoritarismo, del uso patrimonial de los presupuestos, de la opacidad, de la violencia de estado, de la deshonestidad y de la mentira y eso lo pone de entrada como el esfuerzo de Mariano para que sea su portero y cierre la puerta sin el ruido, denuncias y persecución como la que el realizó con su antecesor.
Por si esto no fuera suficiente los precandidatos encerrados por la dirigencia nacional para firmar el pacto de civilidad se sienten burlados, engañados como siempre, lo que añade una afrenta más a las que les ha infringido el "dueño de vidas y destinos" local.
Si lo partidos necesitaban un estímulo adicional para construir una candidatura común el PRI. se las ha dado con la nominación de sus candidato. El gobernador ya puso a su hombre en la carrera pero le falta mucho para poner gobernador una cosa es cierta, si usted sospechaba que podría haber injerencia del gobierno en las elecciones quítelo como un supuesto y delo como un hecho.
Estamos en el esfuerzo desesperado del gobernador por cubrir lo que es vox populi. Abusos, robos, desvío de recursos, opacidad presupuestal y financiera, obras infladas y muchas más que se convirtieran en el retorno del bumerán de su discurso de toma de posición, muchas promesas incumplidas que presagian malos tiempos para el que atiende en la casa de gobierno.