Miércoles, Enero 27, 2016
Desde la última reforma electoral los organismos locales quedaron debilitados por su dependencia al INE en el caso de que los partidos lo soliciten. Muchos gobernantes juegan a deslegitimar a los órgano electorales locales o dejarlos desprotegidos económicamente para que fracasen.
Pero es una apuesta muy peligrosa y pinta de cuerpo entero a los gobernantes, algo que no entienden es cómo lidiar con los organismos autónomos. Los ven como órgano de legitimidad para su acciones, pero dependientes de sus gobiernos, solo como órganos consultivos y dependientes económicamente de el en sus recursos.
Extrañan cuando gobernación o las secretarías de gobierno organizaban y calificaban las elecciones a modo. Existen una cantidad de anécdotas interminable que habla de cómo se cambiaron resultados electorales.
Desde quienes se disfrazaban como miembros del ejército y entraban a manipular la votación en los cambios de guardia, hasta los especialistas en anular y meter votos, los de la técnica del taco y por supuesto ahora la del intercambio de boletas.
Todos siempre del lado del sistema con gobierno del color que sea. Las estrategias electorales ante los brincos de los políticos a fuerzas distintas, democratizaron las tácticas negativas, ilegales pero las normativizaron.
Si. Son iguales todos los políticos porque han abrevado de la misma cultura política del engaño, de la incongruencia, del priismo en su más retrógrada expresión. Los pánistas y los perredistas que eran una promesa de cambio, se pervirtieron y se mimetizaron con el enemigo al que combatían.
El síndrome de Estocolmo también se ve en la política, el tiempo de convivencia con el PRI. Permitió que víctima y victimario se enamoraran y vivieran juntos.
El caso Tlaxcala es significativo, el gobernante quiere demostrar que el manda. Quiere postrar por hambre al ITE y lo está obligando a negociar como en tiempos pasados. Sólo que olvidan que ahora el INE está completamente involucrado y existe un actor con foro nacional que se puede involucrar y cambiar el escenario general.
A pesar de lo que digan los intelectuales orgánicos del gobernador no se puede soslayar que un órgano autónomo, con independencia presupuestal es mejor que uno que sólo acate las instrucciones del gobernador o avanzamos o estamos destinados al fracasó.