El posicionamiento discursivo de la lideresa del PAN, contra las coaliciones, candidaturas comunes o cualquier figura jurídica o política que le significara ceder la candidatura, pusieron en un apuro al dirigente local Carreón cuando quiso justificar que en las otras elecciones si se podían realizar acuerdos para ir juntos el PAN Y otras opciones políticas.
No hubo lógica, no hubo justificación política y sólo evidenció la incongruencia con que ahora se maneja un instituto político que tenía palabra y una identificación clara en el plano discursivo.
El dirigente "como dice una cosa dice la otra", es una marioneta que está dispuesta a todo, inclusive al ridículo y al escarnio público. Es el payaso de la feria y su papel lo deslegitimaron como negociador político o como árbitro del proceso.
Por eso se entiende y se justifica que que después de las descalificaciones y menosprecio, por parte de su senadora y de su dirigencia local al PRD y todos los partidos políticos ahora quieran alianzas electorales con quienes en un principio despreciaron.
En Tlaxcala los agravios se cobran y en nivel de politización de la población pude hacer que si ya gobernó el PRI, posteriormente le dio la oportunidad a la izquierda con el PRD, luego a la derecha con del PAN y de nueva cuenta al centro con el PAN ahora sea tiempo de un partido local.
sólo basta hechar un vistazo a los resultados de otras elecciones para intuir porque si puede ser posible el escenario propuesto. En 1988 con el 63.50 de la participación electoral Jorge Moreno Duràn por el PAN obtiene el 8.6 por ciento de la votación, Joaquín Cisneros el 44.3 y Alfonso Sánchez Anaya gana con el 46.5.
En 2004 el PRI/PVEM obtiene el 33.9 , LA ALIANZA DEMOCRATICA EL 28.4 por ciento y el PAN gana con una candidatura comúnmente 4 partidos con el 34.9 con una participación ciudadana del 59 por ciento del listado nominal.
En 2010 con el apoyo de Calderón, el gobernador de Tlaxcala, del PAN y de Minerva Hernàndez al final de la campaña el PAN y Adriana Dávila recibe el 38.86 de los votos, PRD/PT/CONVERGENCIA el 4.90 y gana el PRI con el 46.47 con una participación del 60 por ciento de los votantes.
Los votantes no han refrendado en las últimas elecciones al partido en el gobierno y han dado la oportunidad a partidos con nivele históricos de votación baja, los han llevado al poder a pesar de la inferencia del centro y no permiten que se les impongan candidatos no llegaron Joaquín, ni Maricarmen ni Mariano en su momento ni Adriana vinculados con las imposiciones y ganaron el PRD, que disputaba pero no ganaba, el PAN que tenía niveles históricos abajo del 10 por ciento.
Así que cada error del PAN es un clavo en sus ataúd y hasta el momento suma, pero no me haga caso por qué como digo una cosa, digo otra.