OPINIÓN

Crónica de una ventaja perdida

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Lunes, Junio 15, 2026

Hay historias que empatan con lo que está ocurriendo en la política tlaxcalteca, una de ellas es la vieja fábula de la liebre y la tortuga. La liebre, convencida de que su velocidad era suficiente para ganar cualquier carrera, decidió relajarse, confiada en que nadie podría alcanzarla, mientras que la tortuga, simplemente avanzó, paso a paso, día tras día, y cuando la liebre despertó, la meta ya tenía dueño.

Algo parecido estar ocurriendo en la contienda interna de Morena rumbo a la gubernatura de Tlaxcala.

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Ana Lilia Rivera Rivera se asumió como la favorita natural, pues dos periodos en el Senado parecían suficientes para construir una candidatura inevitable, la senadora se sintió cómoda en el papel de la liebre: confiada, segura de que el simple peso de su trayectoria bastaría para mantenerla al frente.

Mientras tanto, dejó pasar el tiempo, descuidó la construcción territorial, ignoró las señales de desgaste y permitió que creciera una percepción ciudadana cada vez más negativa hacia ella, la de una representante con pocos resultados, soberbia y distante de las necesidades de los tlaxcaltecas.

Particularmente doloroso para sus aspiraciones ha sido el alejamiento del sector campesino, porque los productores del campo esperaron respaldo, gestión y resultados, por lo que el desencanto terminó por traducirse en distancia política y esa factura comienza a cobrarse ahora, cuando cada punto de apoyo resulta indispensable.

La realidad terminó golpeando con fuerza cuando la encuesta de De Las Heras, publicada en mayo de 2026, colocó a Alfonso Sánchez García con el 50 % de las preferencias para convertirse en candidato de Morena a la gubernatura, una ventaja de 18 puntos sobre Ana Lilia Rivera, lo que fue una llamada de atención que llegó demasiado tarde.

A partir de entonces comenzaron las reuniones multitudinarias, los mensajes de fortaleza y los intentos por proyectar una estructura robusta, solo que lo que no se construyó durante años difícilmente puede improvisarse en unos cuantos días.

Moraleja: El exceso de confianza es el camino más corto hacia la derrota, quien confunde popularidad pasada con triunfo futuro termina pagando el precio de la soberbia, Ana Lilia Rivera creyó que la candidatura le pertenecía por derecho propio, mientras otros hacían el trabajo que ella dejó de hacer, así que despertó, pero la carrera ya está definida. ¡La liebre abrió los ojos cuando la tortuga ya cruza la meta!

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