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Lunes, Septiembre 9, 2013
Verdadera tristeza resulta observar que la corrupción, en Tlaxcala, es parte del léxico normal entre los representantes populares. Llevamos semanas y semanas y el común denominador es la “aprobación” de cuentas públicas atestadas de irregularidades, desfalcos, desvío de recursos, faltantes y un catálogo muy nutrido de justificaciones aberrantes. Instituciones públicas que han sido saqueadas con preclaras evidencias y resulta que los diputados priistas, redentores de la justicia social, “ni ven, ni oyen” los reclamos que el mismo papel demuestra con autorizaciones de funcionarios responsables de las áreas afectadas.
Cinismo el de los diputados priistas que dejan pasar la injustificada aplicación de “millones y millones”, metiéndoles dosis chonchas de edulcorantes para erigirse como excelentes siervos del gobernador y ganarse, una vez concluida su labor como legisladores, un espacio dentro del organigrama de la burocracia estatal.
Con fanfarrias el gobierno estatal y diputados locales, de la misma membresía, celebraron la aprobación de las Reformas a la Ley de Educación, declaraciones llenas de retórica y demagogia caduca inundaron sus espacios noticiosos. El “hilo negro y el agua tibia” tenían nuevos creadores, según ellos, pero, hasta el momento, no existe una explicación con el mínimo razonamiento del por qué los subsistemas educativos, de nivel medio superior, como el Conalep, el Cobat, y no tarda el Cecyte, destinaron de sus presupuestos recursos para FINANCIAR el concierto del tenor Plácido Domingo.
Pero como “Cinismo Mata Delito”, la fracción del PRI en el Congreso Local expuso la doctoral tesis exculpatoria de “aclararnos” que los 800 mil pesos del Conalep y los 800 mil pesos del Cobat tuvieron la “noble” acción de comprar boletos para acrecentar el acervo cultural de los directivos de las instituciones educativas multicitadas.
Incluso se ha generado por ahí la discusión de que los culpables reales, reales son presuntamente dos tipos de cuidado: el alcohol o el jugo de nopal. Esos productos resultan los verdaderos responsables de que las cuentas públicas no sean revisadas con rigor legislativo, ya sea por los efectos etílicos o laxativos.
Se critica atrozmente a los profesores de la CNTE por sus acciones de resistencia civil, me pregunto: qué deberíamos hacer los tlaxcaltecas ante el saqueo económico que hacen las autoridades, de las instituciones educativas, para complacer su espíritu cultural tan socavado por tanto estrés y trabajo.
Las movilizaciones sociales se están convirtiendo en la opción única para combatir a todos esos malos gobernantes, el hecho de que el IVA no se haya tocado obedece a la emancipación social protagonizada en los últimos días y por lo que se ve seguirá ascendiendo.
En Tlaxcala debería de formalizarse la CORRUPCIÓN por DECRETO.