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La Semana Santa envió un mensaje enérgico producto de todas las acciones adversas a las buenas costumbres y normas de sana convivencia que deben imperar entre l@s ciudadan@s, a través de un sismo de 7.2 grados Richer con epicentro en el hermano estado de Guerrero, tod@s experimentamos un lapsus de arrepentimiento y golpes de pecho sucesivos. Las réplicas superaron el centenar y fue notoria la pequeñez del ser humano ante la irritabilidad de la madre naturaleza, ojalá de algo sirvieran las medidas precautorias naturales para disminuir la abismal voracidad de poder político y económico cultivado en ciert@s mujeres y hombres.
Uno de tantos ejemplos lo acabamos de vivir con las amenazas veladas que recibió la politóloga y analista Denise Dresser, por parte del coordinador de la fracción de diputados priistas en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, quien con textura de mazapán se sintió muy sensible por los cuestionamientos directos y muy bien sustentados que publicó la académica Denise. Al coordinador priista le ofendió sobre manera que mediante un artículo aparecido en un diario de prestigio nacional, le detallaran una enorme lista de actos de corrupción del partido que representa y, sobre todo, la garantía de impunidad de la que gozan al amparo del poder. Sin más ni más, las medidas intimidatorias no se hicieron esperar y lanzaron sus advertencias sobre una mujer valiente y decidida para plantar cara y sumarse al amplio abanico de voces insatisfechas con los abusos del poder. La organización Artículo 19, defensora de la Libertad de Expresión, ya ha tomado alternativa en el tema y de forma diligente es parte de la defensa.
La madeja no solo de deshebra sino se deshilacha en el caso del exlíder del PRI en el DF, Cuauhtémoc Gutiérrez, cuya testosterona incontrolable lo metió en severas y ardientes complicaciones. La dirigencia nacional del PRI permanece “calladita”, no atina como justificar lo injustificable, los dirigentes nacionales imploran para que la Semana Mayor haya desvanecido la gula de su protegido militante priista, sin embargo, los daños colaterales son de una proporción considerable, tomando en cuenta que varios cuadros activos también le hacen a eso del “padrotismo” en zonas emblemáticas de la capital del país. La historia en el PRI demuestra que antes de reconocer que poseen a militantes satánicos, prefieren apostarle al tiempo como confinamiento final. Hay tenemos al memorable Góber Preciso, del vecino estado de Puebla, involucrado en delitos de pederastia y su partido indeclinablemente apoyándolo; en el lamentable suceso de los 49 niños muertos en la guardería ABC, en el estado de Sonora, el priismo con la frente en alto defendiendo al exgobernador priista Eduardo Bours, es decir, la impunidad es primero.
Para no torcer el camino del “buen proceder” del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en Tlaxcala el presidente de ese instituto político ha delineado su ruta partidista a partir de la explotación y esclavitud de las acciones del gobierno estatal para darse presencia. En días recientes, la Cámara de Diputados Local fue el escenario para expresar una serie de testimonios acerca del actuar del dirigente priista en la zona del municipio de Calpulalpan.
Es claro que el Partido Revolucionario Institucional no goza del respaldo popular, un tanto por la mala gestión patentada por el actual gobernador del estado y, por otro, las llamadas reformas estructurales que han desprotegido más a la población en relación a sus necesidades básicas.
De manera harto incongruente el titular del Ejecutivo en el estado promueve la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública, siendo ésta un área clave en la vida social, pero de facto instituye la Secretaría del Partido Revolucionario Institucional, integrando en el organigrama al exsecretario de Finanzas para que opere, más que políticamente, económicamente los diferentes programas de gobierno a favor del tricolor.
En la neo nómina del PRI aparecen cuadros que tuvieron una “extraordinaria” sumisión como diputados locales, exlegisladores de probada subordinación al gobernador y por ello ahora forman parte de una desvencijada estructura político-partidista. El próximo año será una primera prueba para modificar, en parte, el actual sistema autoritario enarbolado por el gobierno federal. Desde una modesta óptica considero que los tres distritos estarán distribuidos en partidos opuestos al PRI, hay factores contundentes que dilucidan tal escenario.
La dirigencia estatal del PRI le debería apostar al debate con los distintos institutos políticos, desarrollar un verdadero ejercicio democrático a partir del contraste ideológico y dejar a un lado las enaguas del gobernador.