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Miércoles, Febrero 17, 2016
Si el promedio mundial de un riñón donado, antes de ser rechazado, es de 10 años; una pareja casada en México, apenas alcanza, en promedio, los 13.5 años antes de su separación. Hoy, lejos de ser festejo nacional el Día del Amor y la Amistad, los mexicanos prefieren vivir separados o en unión libre. Dato curioso, el número de mujeres separadas, divorciadas o viudas duplica al de hombres, en igual circunstancia.
Según el INEGI, a propósito del Día de San Valentín, de cada 10 matrimonios en México, 2 se separan inmediatamente, y muchos más, de plano deciden no unirse; esto es, 5 veces más de lo que sucedía hace apenas 20 años.
La celebración del "Amor y Amistad" se hace en medio de la estadística dictada por el organismo público autónomo: los divorcios incrementan y los matrimonios disminuyen, por tanto, el aumento de la población que dejó de vivir en un entorno "normal", es lo más parecido a una película de ciencia ficción.
Si el común denominador del siglo XXI es el aumento de la población separada, equivale a que el 60% de la población de más de 15 años está casada o en unión libre, el 29% es soltera y 12.3% vive separada, divorciada o viuda.
El tema de la situación conyugal guarda una estrecha relación con la edad; según el Instituto, el 70% de los hombres menores de 30 años son solteros, lo que contrasta con 56% de las mujeres de la misma edad que guardan esa misma condición. Conclusión: la mujer se une en pareja, más joven, pero también es la primera en guardar la distancia con el hombre. 3 hogares de cada 10 son guiados por una mujer sola.
La violencia en ellas no es un tema menor. El estudio demuestra que un 33.5% de las mujeres unidas, es decir, una de cada tres, vive bajo violencia por parte de su pareja, ósea, en México, el macho mexicano supera las cifras registradas por la propia Organización Mundial de la Salud, en más 4 puntos porcentuales del resto del mundo.
Según los números, Tlaxcala registró apenas (formalmente) 487 divorcios en 2013, lo que se traduce en un porcentaje significativamente menor respecto de la población nacional; sin embargo, como espejo, los hombres se divorcian en promedio a los 40 años y las mujeres a los 36.
Bien vale la pena seguir celebrando, durante febrero, el mes del amor, pues, de seguir con esta tendencia, algún día se instaurará en México, como día nacional, el día de la decepción amorosa y se decretará la Soltería como patrimonio cultural inmaterial.