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Miércoles, Octubre 28, 2015
"No intentes vengarte. Al contrario, finge que no te has sentido ofendido. Espera que llegue tu hora…”: Cardenal Mazarino.
Imagine que es el primer domingo de junio de 2016. Los medios difunden la noticia: "Aventaja alianza PRI-PANAL-VERDE. Partidos de oposición amenazan con impugnar resultado por supuesta inequidad en la contienda..."
Érase que se era, o pudo haber sido. Eso es lo que menos importa. Los orígenes de la política electoral se han escrito como "condicionante", más que en el hoy y acá (tiempo y lugar), en el pudo haber sido...
Lo anterior, no sólo es una mera posibilidad sino un asunto de lógica pura, tanto en mitos y leyendas como en quienes toman decisiones (o dejan de tomarlas), haciendo lo propio para que así suceda. Y eso que los actores platican, en restaurantes, en cafés y cantinas, a favor de las coaliciones, de las grandes alianzas, de ese gran poder mimetizador, el propio científico Dr. Chunga, lo traduciría: como el fallido intento de juntarse todos para arrebatarle la silla al partido gobernante.
Esto no es un problema de primaria pero sí de secundaria. Si, ahí donde le enseñan a uno, en matemáticas, los Axiomas. Por ejemplo: SI a la alianza, SI Y SOLO SI soy yo el abanderado (a). Aja chucha. EL Desenlace será, se lo firmo y predigo, la peor penitencia y el peor pecado de quien aspire ilusamente a gobernar Tlaxcala.
Lorena, Adriana, Serafín, Martha, Anabel. Qué importa el nombre. Lo que el pragmatismo atesora como la fórmula perfecta para arrebatarle el poder a un gobierno de 3.5% de calificación, en la recta final de su actuación, será la soberbia e ingenuidad de quienes podrían encabezar esa gran alianza de fuerzas, el facilitar la posibilidad de que esta noticia sea posible.
Aquí les dejo, nomás para que alguien se acuerde en 8 meses, un breve manual para que no sea la chaqueta mental sino la fría pero atinado cálculo divino, quien acompañe números, sumas y restas, a viajar al futuro (estilo Marty McFly) y cambiar esa noticia:
1. Eliminar de su corta visión (y limitado lenguaje), que un solo partido puede ganar la próxima contienda.
2. Crear un órgano colegiado con personas acreditadas por cada fuerza interesada, para proponer por lo menos 3 empresas encuestadoras serias.
3. Empezar de abajo hacia arriba (y no al revés), para medir y sacar los nombres de posibles aspirantes más rentables, en municipios y distritos, sean del color que sean.
4. Firmar un documento (previo a la coalición formal), para que todos los partidos interesados, acepten las reglas del juego y blindar así la competencia vs quien quiera luego victimizarse.
5. Bajarle 3 rayitas de volumen a la altanería a la ingenuidad, y entender que es mejor un poco de todo, a un todo de nada.
6. Comenzar hablarle a la gente sobre los gobiernos de coalición y que sepan que juntos, partidos y sociedad, pueden gobernar mejor, con los mejores elementos a su alcance.
7. Suscribir un proyecto de Estado. Plasmar, por escrito, de que sea quien sea el futuro gobernador (a), sepa guiarse bajo la premisa de lo que Tlaxcala necesita en todos los rubros (turismo, economía, educación, medio ambiente, etc.), abandonando la inercia de gobernar con ocurrencias o partiendo de cero.
8. Llegado su momento, registrar de común acuerdo y sin dividirse, a los ciudadanos con mayor medición, identificados con el grupo que sea, para lograr estabilidad en el Congreso local, como en la mayoría de ayuntamientos.
9. La madre de todos los consejos: dejarse de hacer chaquetas mentales.
Ccp. El que le quede el saco.